martes, 14 de julio de 2020

El mal actor


















Anoche me escapé por un agujero
entre los tablones del suelo
y planté un jardín de tulipanes
en mitad de la autopista.

Con mi camisón de mariposas
bailé entre mi nuevo secreto
a ver si conseguía que lloviera.
Pero la naturaleza
había pausado su curso.

Al despertar,
abrí los párpados
como se abren las puertas
y las mentes
pero no había cambiado nada.

Toda una vida en bolsas de basura
a las que llamábamos recuerdos
y el fantasma, cansado,
sigue sin encontrar paz
porque el miedo no nos deja afrontar
que esto lleva mucho tiempo muerto.

Y nosotros no hemos dejado de bailar,
fingiendo que sigue vivo,
haciendo como que no huele a podrido,
como que no vemos que son moscas
a lo que llamamos mariposas.

lunes, 29 de junio de 2020

Ya no quedan poetas escondidos en las sombras


















Vivimos en un mundo repleto de poesía
y sin nadie que la escriba.

He perdido la cuenta de los años
que estuve buscando a un Neruda
que me acompañase a casa
y me recitase “Caballo de los sueños”
entre besos por las esquinas.
Pero antes ya no cuenta.

Quería reír,
quitarme los tacones
y dejar a mis pies disfrutar del frío
-del asfalto, digo.

Neruda iba a seguir recitando,
sin dejar de mirarme
como si fuera un ángel de rímel corrido
por quien mataría a cambio de llevar al cielo
en el primer callejón que se nos pusiera por delante.
Pero antes no es ahora.

Cuántas veces creí haber encontrado a mi Dámaso Alonso
que escribiera sobre el territorio de guerra
delimitado por las esquinas de mi habitación.

Sí,
porque sus “Hijos de la Ira”
jamás hablaron del fuego cruzado
entre nuestras manos entrelazadas;
soldados y traidores eternamente luchando,
sudando,
ansiando victoria entre sábanas rojas
esta vez de pasión y no sangre.

Porque fue así,
tras una Guerra Fría que parecía eterna,
firmamos la paz:
Yo, inmovilizada contra la pared
y tú iniciador del tiroteo
que nos hizo perder los papeles a ambos
y encontrar por fin la rendición del otro.

Pero todo era mentira,
y mi conclusión es que ni tú fuiste Cortázar ni yo tu Maga:
Vivimos en un mundo sin lectores ni escritores,
donde las putas se amargan de mal-folladas
en un despacho sin ventanas;
y los poetas venden su arte
al primero que diga apreciarlo
en una esquina de Montera.

jueves, 18 de junio de 2020

Espero que me robaras lo que buscabas

















No bajes la guardia
ni te conviertas en mi ángel.
Solo te pido que no seas un capullo,
que ya me empaché de mariposas
y vomité en la piscina
a la que el fantasma,
tantas veces,
me pidió que me tirara.

Y algo en mí me paraba
justo al borde del trampolín
con impulso ya cogido,
tú esperando
y yo paralizada.

No sabría decirte exactamente
qué era,
pero tenía razón.
Tampoco sabría decirte exactamente
quién era yo
por aquel entonces,
pero sé que no me tomaría un café con ella
(ni una cerveza).

Así que gracias,
por llevártela contigo,
por dejarme el sofá roto para siempre
y el corazón pudiendo recuperarse.


lunes, 8 de junio de 2020

Pisándome los pies

















Siento a los gusanos debajo de mi piel
explotar en mariposas,
una por cada poro
al unísono
en un orden sobrenatural.

He visto contigo
colores que no existen aquí.
He sido contigo
y juntos,
hemos dejado de ser.

La infinitud no es un mito
porque lo que ves no es lo que hay.
Qué pereza todo lo demás:
Dame forma
como si estuvieras haciendo un jarrón
de cerámica.
Derramarme por tus manos,
darte de beber.

Caernos por la escalera
de la risa,
no poder levantarnos
y quedarnos a dormir.

Quién quiere colchones
cuando tenemos este mundo
en bandeja
y muchísima hambre.

Eres todos mis sueños cumplidos,
todo lo que no podemos imaginar
y sabemos;
todo lo que hemos visto
y no podemos recordar.

Quiero contarte una historia
letra a letra
sobre los mundos que,
sin saberlo,
llevas dentro.

Volver a mi cabeza
y encontrarme contigo
para que me lleves de la mano
por todo lo que somos
por todo de lo que seremos parte.

Matar a mi ego
y que callen las voces:
Hablar por primera vez.

martes, 26 de mayo de 2020

Sábado santo


















Voy a crecer como una rosa
entre las grietas de paredes
que un día tuvieron cuadros
y esperar a que me recojas
como si no significara morir.

Van a crecerme pétalos entre las piernas
que querrás deshojar
como si lo necesitaras
para saber que sí te quiero.

Excusas baratas que agachan la cabeza
al encontrarse contigo
y mi sombra sonámbula
huyendo de tus palabras.

Me iría hasta el fin del mundo
con tal de no volver a escuchar tus gritos.
Haces que tenga que pedirme perdón;
dices quererme, y lo peor es que te creo.

A veces creo verme a través de tus ojos,
que he aprendido a confundir con los míos
como si hicieran constante competición
sobre quién puede verme peor.


martes, 12 de mayo de 2020

¿Dónde nace tu miedo?





















No hay agujas suficientes
para indicarte cada hora
que he pasado echándote de menos.

Hacemos tiempo mientras él llora
porque siempre seremos muy bonitos,
multidimensionales
para él, ajenos,
pero ningún momento es el nuestro.

La piel cubierta de flores,
tirada en la hierba en lo alto de una colina,
a sus pies, un charco que veo lago
y a los míos, mi trocito de mundo.

Voy a ser quien siempre supe maltratar,
callar, escupir, arrancar el pelo.
Voy a seguir naciendo,
van a seguir dándome luz,
siendo la que necesitaba en el túnel
que se convirtió en laberinto
y del que me he sacado yo sola.

Voy a abrir los ojos
y los brazos,
encontrar el miedo
y guardarlo en el cajón de arriba,
hacerla mi colina,
hacer mi vida entera mía
y entender de una puta vez
que todos los momentos son el mío.

martes, 5 de mayo de 2020

La teoría de la nada





















He vuelto a buscarte
mientras dormías a mi lado
y no te he encontrado.
He visto tus sueños,
como una película en blanco y negro
que visto mil veces
por primera vez
y mil veces deseé que.

No consigo salir del agujero
(en el) que (me) creaste
y mis hombros siguen sangrando
por haber llevado
-durante tanto tiempo-
el peso del mundo sobre ellos;
pero si eres capaz de quedarte dormido oyéndome llorar,
no me quieres.

¿Y qué pasará cuando te vayas?
Llegará el miedo a cerrar heridas,
porque las cicatrices no duelen.

Solo tienes que agitarme
para oír todos los cristales rotos
moviéndose dentro de mí.
No hagas ruido,
puede que tengan una historia que contar.

Sobre.

Cómo cambian las cosas
con un “hasta mañana”
de los de ayer,
de dos extraños
que se extrañan
que no saben ya
(a) nada.

martes, 14 de abril de 2020

Imposibilidades




















¿Y si me rapas la cabeza
y encuentras flores debajo del pelo?

Pintarte el cuerpo con acuarelas,
la vida en tu pecho izquierdo,
las raíces de toda consciencia
creciendo entre tus costillas.
Y fuera, tú.

Solo belleza,
hojas que nunca verás verdes,
contrastes que no sabes que te pierdes,
arcoíris monocromáticos
y tres accidentes
que pudieron haber sido de tráfico.
Tal vez así no nos hubiéramos matado.

Parecía que me leías entre versos
y seguías haciendo poesía con tus besos.
Quitemos las farolas y pongamos las calles
por las que no volveré a darte la mano.

Esta vez ninguno intentamos salvarnos.

jueves, 9 de abril de 2020

Acortando

















Estamos todos rotos
y felices como las perdices
que han perdido el apetito
de vernos seguir un camino
que nadie vio que no era el nuestro.

Hay una canción hecha solo para ti
que va a darte ilusión
cuando no haya melodía que valga.
Recuerda que hay felicidades que no debemos sentir;
igual que espinas con tus iniciales
que nunca debí convertir en anillo.

Mujeres encontrando todo
lo que nunca habrían deseado
y deseos llorando
pensando que… nunca ellos
y nosotras, todas.

lunes, 30 de marzo de 2020

Echarte, no salir



Lo que siempre supimos
es lo que jamás tuvimos
pero estabas conmigo.

Una decisión que tomar
y nada con la que mezclarla.
Nos contaron que moriríamos
el día que se apagase el sol
y resulta que no necesito luz para crecer.

¿Cuántas veces necesitas ponerme la soga al cuello
para darte cuenta de que no voy a morir por ti?
Tu suicidio solo cambió el sonido el viento.
Abonaste mis rosas sin saberlo
y ningún Principito va a hacerlas suyas.

Libre en mi encierro
donde no caben toros sin cuernos,
con las cuerdas en el suelo
y las notas perfectas sin afinar.

Empiezo a ver mi futuro dibujado en una cartulina
y no puedo mirarte sin cambiar de opinión.
Tirarte a la basura y comprar un lienzo nuevo,
tan pequeño que pueda
pintarlo de amarillo entero.

Como la luz de una luciérnaga
que se libera y vuela
entre las lilas y las velas
como moratones y esquelas.

lunes, 16 de marzo de 2020

Cosmos





















Hazme nadar en gelatina
y voy a obligarte a andar descalzo
sobre seda
por mis piernas.

Une nuestras clavículas con una cuerda
y colúmpiate;
sigue metiéndote en mi llaga
a hacerme cosquillas.

Transforma la sal de esta orilla
en contra de mi voluntad,
como si hubiera un montón de duendes
en cada mejilla
tirando de mis músculos
hasta dibujar una sonrisa
que casi siempre
conviertes en carcajada.

Acaricia mis fobias,
haz reír a mis inseguridades,
e intentaré comprender
todos los universos que abarcas.

Leas cuando leas,
mi mejor obsesión sigue siendo
las constelaciones de tus lunares
que tú mismo desconoces.

Hazme lienzo
y píntame entera de ti
hasta que desaparezcan todas las escaleras
y vuelvan los aviones.

Lo que corre por tus venas
no es solo polvo de estrellas.