martes, 1 de septiembre de 2020

Cinco arañazos después

 




















No te vayas
y si te vas
no vuelvas
a irte
despidiéndote de mí.

Di adiós a todo lo que fuiste
si te vas
es tu decisión y mi razón
para perderla esta noche.

Tengo las ideas colapsadas
con tus últimas palabras
y la lengua se me seca
porque no hay palabras en ella
ni en ningún otro idioma
para.

Hurgar en la llaga
con la mano entera
porque un dedo no la abarca
ya no es cruel,
es compasión.

Sin pasión y sin ganas de vestirte
puedes hacerme el amor
o esperar a que haga frío otra vez.
Permiso concedido: pégame
pero solo si es un tiro
te juro que no puedo soportar más dolor
aunque puedes intentarlo.

He llegado a un punto
de partida
desde el que nunca empecé nada
y me he rebozado en el barro
por si las moscas
se cansan de comer mierda
y me confunden con sus ideologías
hasta que no quede ni una pestaña
de lo que fui y nunca llegaré a ser.